
Estados Unidos intenta ampliar el alcance del alto el fuego entre Rusia y Ucrania con las negociaciones que mantiene desde este domingo con ambos países en Arabia Saudí.
El Gobierno ucraniano calificó la reunión de ayer con negociadores de EEUU como "productiva", después de un encuentro previo mantenido por el presidente, Volodimir Zelenski, con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán.
Este lunes, los negociadores americanos se reúnen con una delegación de Rusia. El primer objetivo es ampliar el alto el fuego parcial sobre ataques a plantas energéticas al tránsito de buques comerciales en el Mar Negro.
El deseo de Washington y de Ucrania es un alto el fuego total de 30 días, pero Vladimir Putin está dilatando ese acuerdo, consciente de que ahora mismo su posición negociadora es más fuerte que la de Kiev.
Todo esto se produce mientras Ucrania y Rusia siguen atacándose mutuamente sobre el terreno, a través de drones y en el frente del Dombás, donde el ejército ruso sigue avanzando posiciones. Al menos cuatro personas murieron y otras 13 resultaron heridas en ataques rusos en toda Ucrania durante el último día, según informaron hoy las autoridades regionales. Dos personas murieron en la región de Donetsk (una en Pokrovsk y otra en la aldea de Donetske) y otras dos en la región de Sumy, según funcionarios locales. Aún no hemos podido verificar estos informes de manera independiente.
La delegación rusa está liderada por el presidente del comité de Asuntos Internacionales del Senado ruso, Grigori Karasin, y por Serguéi Beseda, asesor del director del Servicio Federal de Seguridad (FSB).
Por su parte, Pekín ha desmentido los informes que sugieren que China podría enviar fuerzas de paz a Ucrania para hacer cumplir un futuro acuerdo de paz. "Permítanme enfatizar que el informe es completamente falso. La posición de China sobre la crisis de Ucrania es clara y coherente", afirmó Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, en una conferencia de prensa diaria.
Pekín sostiene que es neutral en el conflicto y ha manifestado en repetidas ocasiones su disposición a actuar como mediador en la guerra. China ha proporcionado a Rusia ingresos comerciales derivados del petróleo y otros recursos naturales, además de apoyo diplomático, pero no ha suministrado armas ni enviado fuerzas militares a Rusia.