Indra ha desarrollado un sistema de visión 360 basado en inteligencia artificial que refuerza la protección y eficacia de los vehículos blindados en su eficacia.
- 16,580€
- 0,61%
La compañía ha presentado al Ministerio de Defensa su sistema, una evolución de la solución que comenzó a desarrollar dentro de la primera fase del programa '8x8 Dragón', en una demostración realizada en el 'Parque y centro de mantenimiento de vehículos ruedas número 2 de Córdoba' ante responsables del Estado Mayor del Ejército de Tierra (EME), Dirección General de Material y Armamento (DGAM) y Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE).
Según ha explicado la compañía, el sistema incorpora distintos algoritmos de inteligencia artificial que analizan las imágenes recogidas por las cámaras de rango visible, nocturno e infrarrojo dispuestas alrededor del vehículo. Consigue incrementar así el rango de alcance en la detección e identificación de personas y plataformas, discriminando si son amigas o enemigas y evaluando el grado de amenaza que representan, así como el riesgo de sufrir emboscadas, planteando además posibles medidas de protección y líneas de acción para cumplir con la misión, según han explicado en su comunicado.
La tripulación supervisa toda esta información y contribuye de forma colaborativa a su análisis para agilizar la percepción y comprensión de lo que sucede en cada momento, lo que incrementa aún más la eficacia del sistema.
Para el director comercial en Indra, Miguel Rodríguez Mora, “ésta es una tecnología por la que están apostando los ejércitos más avanzados del mundo, como los de EEUU, Reino Unido o Alemania”. Destaca que “el empleo de la IA resultará especialmente importante para operar en entornos complejos, como zonas urbanas o con poca visibilidad en las que discriminar a los atacantes es más difícil y en las que los tiempos de reacción son reducidos”.
Lo que diferencia al sistema de visión 360 de Indra, añade Rodriguez Mora, es que “va más allá de la mera percepción del entorno y cuenta con capacidad para comprender los datos, reconocer patrones, interpretar y evaluar lo que está sucediendo y cómo afecta a los planes establecidos”. De esta forma, se consigue “automatizar tareas y tomar decisiones de forma mucho más ágil y clara en situaciones de máximo estrés, reduciendo el número de errores y elevando la seguridad”, subraya.