
El euríbor finiquita marzo con una media del 2,398%, prácticamente el mismo nivel con el que terminó el mes anterior. ¿Está cerca o ha tocado ya fondo el índice hipotecario? El futuro es difícil de predecir, dada la incertidumbre económica global y sus consecuencias, pero las previsiones coinciden en que se mantendrá por encima del 2% durante este año.
Después de nueve caídas mensuales consecutivas, el euríbor comenzó el año subiendo y situándose en el 2,525%. Tras este pequeño susto para los hipotecados, el índice bajó en febrero hasta el 2,407% y es rondando ese nivel en el que cierra marzo, con lo que se mantienen en el nivel más reducido desde septiembre de 2022.
Sin embargo, el euríbor ha tenido un mes bastante movido. Durante la primera semana, su valor diario se disparó ante la incertidumbre económica y geopolítica que azota Europa debido a las tensiones comerciales y la guerra arancelaria del presidente de EEUU, Donald Trump. También a principios de mes, el Banco Central Europeo (BCE) cumplió con el guion y bajó los tipos de interés en 25 puntos básicos, situándolos ya en el 2,5%.
"El euríbor comenzó marzo al alza, ante la incertidumbre de lo que pudiera pasar en la reunión del BCE del pasado día 6. Tras la bajada de tipos, el indicador volvió a retomar las bajadas, aunque leves y con unos altibajos propios de la situación de inestabilidad que se vive a nivel globa, marcada, entre otras cuestiones, por la política arancelaria del gabinete Trump, las dudas acerca del alto al fuego en Ucrania y el rearme de la UE, así como por las consecuencias que todo ello pudiera tener en la ya debilitada economía europea", señala la portavoz de Kelisto.es, Estefanía González.
"El valor diario del euríbor empezó el mes sensiblemente por debajo del 2,4%; al 2,365%. En los siguientes días, sin embargo, se disparó y llegó a situarse muy cerca del 2,5% el día 7 de marzo (2,481%). Tras esa escalada, descendió progresivamente: bajó a menos del 2,45% el día 17, a menos del 2,4% el día 20 y ha cerrado el mes de marzo con una cotización diaria de alrededor del 2,35%", recuerda el analista hipotecario del comparador financiero HelpMyCash.com, Miquel Riera.
¿A qué se debió esa volatilidad? Como explica, el euríbor representa el interés al que los principales bancos de la zona euro se prestan dinero entre ellos y, por lo tanto, es un reflejo de la política monetaria que aplicará el BCE durante el próximo año. Si se espera que este organismo baje sus tipos, este índice desciende, mientras que si la previsión es que los suba, su cotización aumenta.
A principios de marzo, Trump anunció la aplicación de aranceles a productos de la Unión Europea (UE). Ante el temor a un repunte de la inflación de la eurozona y a una subida de tipos del BCE, el euríbor cotizó al alza. "Esa reacción fue exagerada, como demuestra la evolución de este índice durante los días siguientes: recuperó su tendencia a la baja tras la primera semana y ha cerrado el mes en mínimos anuales", añade.
No obstante, esta incertidumbre se mantiene, con lo que, a largo plazo, resulta complicado saber si el BCE mantendrá su actual política de recortes de tipos y si el euríbor se mantendrá a la baja.
A corto plazo, desde el comparador sí se atreven a lanzar predicciones: "El euríbor terminará el primer semestre de 2025 con un valor de entre el 2,2% y el 2,45%, dependiendo de si el BCE mantiene su política de recortes de tipos o si decide congelarlos debido a un repunte de la inflación".
Por su parte, la previsión del Departamento de Análisis de Bankinter es que el euríbor a 12 meses se moderará los próximos años y podría situarse en el 2,1% en 2025 y el 2,5% en 2026. Desde Kelisto ven que, en el corto plazo, "es posible que continuemos viendo ciertos altibajos en la evolución del euríbor, al menos hasta que se despeje la gran incógnita del BCE de cara a su cita del 16 de abril".
Aunque se dan por hecho, al menos, dos recortes más de tipos de interés a lo largo del año, la cita de abril todavía genera dudas al mercado acerca de si habrá parón o no. "Esa política monetaria calificada por la presidenta de la institución como "significativamente menos restrictiva" tendrá que cuadrar con un entorno que sigue sin ser fácil para la eurozona". Creen que "el BCE tampoco podrá ignorar la situación de la economía de la eurozona, que sigue siendo una debilidad y que, incluso, podría ir a peor con el establecimiento de los aranceles anunciados por Trump".
De cara al medio y largo plazo, "y con la merecida cautela que ha de aplicarse en momentos de gran incertidumbre como el actual", ven que lo lógico sería ver algún nuevo descenso en la tasa de depósito del BCE, al menos durante la primera mitad del ejercicio. Eso llevaría al euríbor a situarse en el entorno del 2%-2,25% a finales de 2025, estiman.