Este jueves comienza la tercera ronda de negociaciones entre la dirección y los sindicatos
MADRID, 20 (EUROPA PRESS)
La presidenta del comité de empresa de Volkswagen en Alemania, Daniela Carvallo, ha vuelto a insistir este miércoles en que el plan de ajuste propuesto por la compañía que contempla el cierre de tres fábricas y los consecuentes despidos en el país germano "no es aceptable".
Apenas unas horas antes de que este próximo jueves la cúpula de dirección del fabricante germano y los sindicatos se vuelvan a sentar en la ya tercera ronda de negociaciones para dar una solución a la crisis financiera de la compañía, Carvallo ha pedido a la dirección de la firma que presente un plan realista que "defina un futuro" para todas las plantas.
De momento, los líderes sindicales germanos han colocado sobre la mesa un plan de recortes por valor de 1.500 millones de euros, lejos del objetivo de la empresa de reducir hasta en 17.000 millones de euros los gastos derivados de las operativas del grupo.
Las partes en Alemania siguen todavía divididas sobre cómo hacer frente la caída de la demanda de vehículos eléctricos, los elevados costes operativos y la creciente competencia procedente de los fabricantes chinos.
"Si Volkswagen mantiene sus exigencias, incluido el cierre de plantas, tendrá que prepararse para una disputa industrial por las plantas como no se ha visto en este país en décadas", han avisado los negociadores sindicales alemanes.
ACUERDO SALARIAL EN LA INDUSTRIA
Mientras tanto, los sindicatos anunciaron hace unos días un principio de acuerdo con las principales automovilísticas del país (BMW, Mercedes-Benz) e industriales (Siemens Energy y Thyssenkrupp), que contempla una subida de los salarios del 5,5% durante los próximos 25 meses.
El pacto, alcanzado tras 18 horas de negociaciones, cubrirá a unos 3,9 millones de empleados alemanes, poniendo fin a las huelgas de decenas de miles de trabajadores de las que han aquejado la economía alemana durante las últimas semanas.
Sin embargo, a la luz de la evolución económica en la que está Alemania, aún queda por ver si este pacto salarial será capaz realmente de garantizar los puestos de trabajo a largo plazo.
De su lado, Volkswagen se desmarcó del acuerdo después de haber pedido a su plantilla que acepte un recorte salarial del 10%, argumentando que los costes financieros son demasiado altos.
"Necesitamos una reducción de costes, no una carga económica, y hemos hecho propuestas para ello", alegaron desde la empresa, según recogen medios locales consultados por Europa Press.