El inversor ante el laberinto de 2024
Javier Molina, analista senior de mercados de eToro
En el clima económico con el que se inicia 2024, donde coexisten incertidumbre y oportunidades, es necesario que los inversores adopten un enfoque equilibrado y detallado en base a dos conceptos clave.
En primer lugar, saber enfrentarse correctamente a la "dualidad" de los mercados, referida ésta a cómo los eventos económicos globales, y las estrategias de inversión individuales se entrelazan, afectando el valor de los activos. Por ejemplo, las decisiones de política económica y cómo los cambios en los tipos de interés pueden tener un gran impacto en la rentabilidad de las empresas y, por lo tanto, en las decisiones de inversión. En segundo lugar, los inversores deben ser hábiles en interpretar cómo el flujo continuo de nueva información —desde reportes financieros hasta indicadores económicos— puede influir en el desempeño de las empresas y en el costo de obtener capital. Esto significa estar al tanto de las noticias y tendencias, y entender cómo estos datos pueden señalar cambios en la valoración de inversiones y en los tipos de interés.
En otro orden de cosas y a medida que avanza el año, los inversores deben estar atentos a una serie de hitos importantes que podrían afectar el mercado. Las elecciones taiwanesas, el fin de la política ultra laxa de Japón y las decisiones sobre tipos de interés de la Reserva Federal son sólo algunos de los puntos que podrían remodelar el panorama financiero. Las conmemoraciones geopolíticas, como el aniversario del conflicto Rusia-Ucrania, e incluso eventos institucionales, como sentencias antimonopolio o cumbres internacionales, están sujetos a una combinación de factores que pueden provocar cambios significativos en las valoraciones de los activos.
Así mismo, considero muy importante entender el llamado “positioning” o "posicionamiento" pues, más que nunca, es un factor determinante que refleja la actitud colectiva de los inversores hacia un activo concreto. Este fenómeno no sólo indica las expectativas del mercado, sino que también sirve como barómetro de las tendencias de inversión. La acumulación de posiciones largas puede indicar un mayor optimismo, mientras que el aumento de posiciones cortas puede indicar cautela o pesimismo. Y aplicar estrategias de sentimiento contrario, un acierto en ciertos momentos del mercado.
Dada esta situación, es importante que los inversores no sólo reaccionen a los acontecimientos actuales, sino también anticipen y no se dejen llevar por cómo cambiarán las expectativas y, por tanto, los precios de los activos. Me refiero, por ejemplo, a saber interpretar los cambios de sentimiento que nos intentan imponer. Si hace unas tres semanas y tras las palabras de Powell se hizo creer que los tipos iban a bajar más pronto de lo previsto, ahora mismo el sentimiento es de “altos tipos durante más tiempo” y de ahí las correcciones vistas este inicio de 2024. Fíjese que eso ha sucedido con solo 2 semanas de distancia… Los patrones de posicionamiento y las reacciones a las noticias económicas proporcionan señales importantes que pueden utilizarse para ajustar la estrategia y reducir el riesgo.
Diciembre ha sido históricamente un mes fuerte para las acciones estadounidenses y los inversores están tratando de determinar si esa tendencia continuará o si se verán afectados por la situación actual. La capacidad de distinguir entre el ruido causado por acontecimientos de corto plazo y los cambios estructurales es fundamental para tomar decisiones de inversión informadas.
Este año, los inversores se enfrentan a un laberinto de influencias macroeconómicas y micro estratégicas. Si puede sintetizar adecuadamente la información disponible y ajustar su posicionamiento en consecuencia, no sólo podrá proteger su cartera sino también beneficiarse de las fluctuaciones del mercado. En resumen, 2024 es el año de la vigilancia activa y la adaptabilidad estratégica. Éstas son dos cualidades esenciales para los inversores que desean navegar en las aguas, a menudo turbulentas, de los mercados globales.