- El desplome momentáneo fue atribuido a un fallo con los algoritmos que usan los brókers
- Las tecnologías y las matemáticas aplicadas a las finanzas amplifican los errores humanos

La combinación de los algoritmos, las nuevas tecnologías y las finanzas es tan eficiente como explosiva. Los brókers han conseguido disminuir sus costes con la automatización de parte de su labor. Pero el 'flash crash' del pasado 7 de octubre con el que la libra se desplomó hasta un 6% durante la madrugada ha hecho saltar las alarmas. Más que nada, porque no es la primera vez que ocurre.