“Estoy triste... y no sé por qué; he bebido amor, y aún tengo sed”

. Gloria Fuertes

Música, Maestro

Actúa el día 22 en el Auditorio Nacional de MadridMireia Farrés, trompetista

Entrevistamos a la solista catalana días antes de su concierto en Madrid con obras de Haydn y Mozart.

Mireia Farrés (Santpedor 1980) es una trompetista catalana sin antecedentes familiares en el mundo de la música, excepto por parte de madre, “ella es aficionada a la música y dirigió una coral amateur cuando era joven, pero sin tener ninguna formación musical, simplemente de oído. Creo que soy la única que hay en la familia, por ahora”, comenta la música. Empezó a estudiar a los 8 años en la Escuela de Música de Santpedor por iniciativa propia. “Un día al salir del colegio le dije abuela que venía a recogerme que quería pasar por la escuela de música y una vez allí entré y dije que quería estudiar la trompeta“. Su empeño la llevó a formarse en el New England Conservatory en Boston, obtuvo la Distinción de Honor del departamento de viento-metal.

Hablamos con la trompetista unos días antes de su actuación en Madrid, en la sala sinfónica del Auditorio Nacional, donde el próximo 22 de febrero será una de las solistas, junto al pianista Deszö Rankien, en el concierto Sinfonía Júpiter a cargo de la Orquesta Filarmónica Nacional de Hungría dirigida por el reputado János Kovacks. Una cita organizada por La Filarmónica, Sociedad de Conciertos. El programa incluye: Haydn, Concierto para trompeta; Mozart, Concierto para piano núm. 9 “Jeunehomme” y Mozart, Sinfonía núm. 41, K. 551 “Júpiter”.

¿Por qué la trompeta y no otro instrumento?

Pues la verdad es que me dicen que lo tenía clarísimo, mi abuela me dijo a ver si no prefería el piano, pero como en la escuela todos teníamos que tocar el piano, el contrabajo y la batería pues ya no hubo discusión y escogí la trompeta sin duda alguna.

¿En qué momento decidiste que te dedicarías profesionalmente a la música? ¿Qué habríais estudiado de no ser música?

No recuerdo que fuera un momento en concreto, de hecho ya me dedicaba profesionalmente a la música desde los 13 años y creo que ya lo tenía claro desde muy temprano.
¿De no ser músico? Uffff, pues no sé que habría estudiado, no me lo he planteado nunca, pero seguro que algo relacionado con el arte.

¿Cuál ha sido tu autor / obra más interpretada en estos años.

Creo que el Haydn precisamente es una de las obras que más se programan con la trompeta. Es una apuesta segura en todos los aspectos y como tampoco tenemos un repertorio clásico súper amplio es de las que más he tocado.

¿Cuál es el autor / obra que te gusta mucho pero no puedes interpretar tanto como quisierais?

Me gusta mucho tocar el Concierto de Tomasi, pero es una obra más compleja para la orquesta y para formación más grande y cuesta más de encajar con el repertorio que programan las orquestas.

¿Qué rasgos te definen como intérprete? ¿Cómo te describirías musicalmente?

Te puedo decir los rasgo que me mueven a hacer esto cada día de mi vida y aunque espero que sean los que me definen mejor se lo preguntas a la gente que me escucha (jajaja).
A mí me mueve la pasión por lo que toco, intentando que cada instante sea mágico y coherente a la vez. Que tenga una razón de ser y que cada nota sea imprescindible. Me encanta jugar con el sonido y nunca miro a un instrumentista sino al músico que hay dentro.

Como profesora de música, ¿que cambiarías de la forma de enseñar actual?

Creo que ya está cambiando mucho y que en pocos años, con la creación de centros como el Musikenne, Esmuc y  muchos otros, se ha profesionalizado mucho la enseñanza. Todavía echo de menos poder disponer de una infraestructura  de orquestas que no sean temporales a modo de stages en la formación. Creo que es súper importante poder nutrirte de conjuntos para avanzar y así hacer músicos más completos capaces de ser sensibles y flexibles a lo que está ocurriendo a su alrededor.

Casada con un saxofonista, es madre de 3 hijos, Jan de 7 años, Lluc de 5 y Bruna de 10 meses recién cumplidos. Confiesa que para hacer compatible la carrera musical con la vida familiar es posible “con mucha organización y una canguro fantástica. En general, hoy en día es realmente complicado tener una buena conciliación laboral. Para los músicos por la ausencia varios días, pero para la gente que tiene un trabajo en horario comercial, también. En casa siempre lo hemos vivido así y aunque intentamos no coincidir los dos fuera de casa, cuando ocurre la organización para dejarlo todo fácil a la persona que se quede en casa es vital. Tenemos la grandísima suerte de tener un regalo de canguro a la que adoran los niños y que les proporciona  todo el amor y afecto que necesitan cuando no estamos“.

¿Qué es lo mejor y lo peor de la carrera musical?

Simplemente no me lo planteo; vivo lo que quiero y he decidido, y tampoco sabría vivir de otra forma.

 ¿Cuáles son tus hobbies, qué sueles hacer en tu tiempo libre?

¿¿¿Tiempo libre con tres niños en casa??? ¡Esto ya no sabemos lo que es! (jajajaja). Un fin de semana slow sonaría fantástico. Disfrutar de la naturaleza y poder leer un libro después de una excursión por la montaña con sesión de pilates a primera hora y una buenísima comida a la barbacoa me parecería fantástico.
Me gusta leer, tejer, escribir y hacer pilates. Ir al cine y cocinar para los amigos.

¿Cuál es tu lugar favorito del mundo, dónde eres más feliz?

En Gósol, un pueblecito de los pirineos donde nos perdemos cada verano. Pero a medida que me voy haciendo mayor va dejando de tener importancia el lugar y sí son relevantes las personas que me acompañan para hacerme feliz.

¿Qué te gustaría hacer y tu profesión no te permite?

Estoy segura que podría hacer muchas cosas y seguiría siendo feliz. No sé decirte exactamente qué sería pero sé que sería algo con alma y artesanía. No sé si sería capaz de hacer algo que no sintiera.

¿Practicas deporte, cuáles, hay alguno más adecuado para los trompetistas, por qué?

Desde que he tenido la tercera criatura estoy más parada, pero siempre he hecho algo de deporte. Me muevo en bici y hago hipopresivos cada día antes de empezar a tocar. Los empecé a hacer cuando empecé pilates hace 5 años y creo que son vitales para los instrumentistas de viento en general. También he hecho natación.

– Una película:
Mo’Better Blues, de Spike Lee.

– Un libro:
Salvaje, de Cheryl Strayed.

– Una obra de arte:
Cualquiera hecha con las manos y mucha personalidad, desde un cuadro a unos pantalones.

– Una ciudad:
Nueva York.

– Un compositor:
Mahler.

– Un intérprete:
¿¿Uno??? Martha Argerich, Janine Jansen…

– Una comida:
Sushi.

– Una bebida:
Zzumo coldpressed y buen vino.

– Un objeto:   
Unas libretas donde escribo para cada uno de mis hijos.

– Un viaje pendiente:
Nueva Zelanda.

-¿Además de la música, qué te emociona, qué te llega al corazón?
Me emocionan las cosas bonitas y la verdad de los sentimientos humanos en donde los pueda encontrar: películas, danza, teatro, conciertos, pintura, arte….

¿Tu play list?

– Variaciones Goldberg
– Brahms 3 simfonia
– My one and only love, Chet Baker
– Hit me, Dirty Loops
– Bill Frisell Mo’better blues
– Largo, Brad Mehldau
– So What, Miles Davis

¿Estilos de música no clásica que te gustan y que detestas?

Si está bien hecho me gusta casi todo menos el reguetón…

– Música para reír:
Soul, Tower of Power, Rage Agains the machine, Weather Report.

– Música para llorar:
Adagio, 5 sinfonía de Mahler.

– Música para pensar:
No puedo pensar con música porque pienso en la música.

– Música para trabajar:
Brad Mehldau.

– Música para relajarse:

Bill Frisell,  Pat Metheny.

– Música para amar:

Rachmaninoff Adagio, Sinfonía num 2. Morfina, Llibert Fortuny.

– Música para festejar:

Cindy Lauper, James Brown, David Bowie, Queen.

– Música para despedir:

Ave Maria, Maria Callas.

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