“No es difícil tener éxito. Lo difícil es merecerlo”

. Albert Camus

Música, Maestro

“Carreteras Secundarías”, "Torrente", "La Comunidad"... entre sus composicionesCon Roque Baños

Es un de los compositores de bandas sonaras más solicitados y admirados de nuestro país. Tomen buena nota. Estamos ante un verdadero caballero de la armada musical.

“Cuando uno lee la cantidad de disciplinas, reconocimientos, películas, y merecidos honores dirigidos hacía su persona y trayectoria, no puede dejar de sentir asombro, admiración, y absoluta devoción por este artista: Roque Baños. Como una niña pequeña, con los ojos abiertos a la inmensidad de su obra y llenos de sincera admiración, siento el privilegio de poder a todo un maestro”

Con esta introducción, recogiendo pinceladas del archivo laboral de mis recuerdos, allá por el año 2005, comenzaba la que se convertía en mi primera entrevista sobre el arte de la instrumentación. Afortunada. Estaba ante uno de los compositores de bandas sonoras más influyentes de nuestro país. Y él, con su siempre exquisita e inmaculada elegancia, accedía amablemente a la invitación de aquel inolvidable encuentro entre pentagramas.

Ahora, tengo la privilegiada oportunidad del “reencuentro”. Y ¿saben? nada ha cambiado. La cercanía y sencillez que desprende este gran hombre orquesta se mantienen intactas. No me equivoco al afirmar que el éxito vital de una persona, más allá de su triunfo profesional, reside en el maravilloso entorno que convive con su realidad.

Gracias Tessy, por tu extraordinaria complicidad.

Doce años después, con exqusita educación y cariño soy nuevamente recibida. Por lo que, inevitablemente, sigo sintiéndome como aquella niña pequeña de ojos abiertos y atenta mirada hacia la inmensidad de su obra.

 – En una frase, defina la palabra “música”

Para mí la música es muchas cosas, pero si he de definirlo en una sola frase, creo que esta es la que más se ajusta a la realidad: “Es el arte de combinar los sonidos con el tiempo para provocar emociones, sentimientos y sensaciones”.

– ¿Qué efecto emocional ejerce la música sobre usted?

Provoca unas sensaciones tan fuertes que, de alguna manera, desde que conocí la música fue como un veneno para el que no hay antídoto y del que no quiero despojarme.

 – ¿Y al contrario?. ¿Permite que su estado anímico, en cualquiera de sus condiciones y variantes, forme parte consciente del proceso creativo?

Imagino que sí. Es inevitable. Pero componer música para imagen supone centrarse en la historia que se narra y adecuarla a sus necesidades argumentales. Aunque en ocasiones esto no esté ligado al estado emocional en el que me encuentre en ese momento.

 – ¿Qué pretende provocar en el espectador con cada una de sus obras?

La misión de cada una de mis obras para cine es que el espectador se sumerja en la historia que se cuenta y entienda a los personajes. La música es el vínculo de unión entre los sentimientos de los personajes con los del espectador.

 – Empecemos por el principio. Un niño. Once años. Y una clase de música en Jumilla. Es la premisa de una maravillosa historia de amor sensorial que nace con fuerza en el corazón del pequeño Roque Baños.

Sí, la premisa es correcta, aunque la historia que la desarrolla aún tendrá que pasar mucho tiempo para que pueda ser contada, puesto que se sigue escribiendo.

 – Tras formarse en el Conservatorio Superior de Música de Murcia, donde obtiene el Premio Fin de carrera de Solfeo y Matrícula de Honor en Saxofón, se marcha a Madrid en 1986. Allí, en el Real Conservatorio de Música finaliza sus estudios. Nuevo premio Fin de Carrera. Pero no fue fácil, pocos sabrán que tuvo que ir de voluntario al ejército para poder seguir estudiando.

Efectivamente así es. No fueron tiempos fáciles, pero sí plagados de anécdotas y de maravillosos recuerdos vinculados a mi etapa en el ejército. Cuando uno persigue un sueño, hay que esforzarse y luchar mucho para conseguirlo, pero esto no debe ser un obstáculo, sino un aliciente para continuar adelante por muy difícil que sea.

 – En 1993 accede al Berklee College of Music de Boston, entorno que formaría parte indisoluble de su crecimiento personal y profesional. Se declinó por la composición. Nada sucedía por casualidad, era un todo lleno de “causalidad”. ¿Cree que determinamos nuestro destino?

Considero que “dejar todo en manos del destino” supone una irresponsabilidad porque supondría no responder de nuestras acciones cuando cometemos un error, y cuando nos va bien, agradecérselo exclusivamente al azar. Sin embargo, creo en el destino en el sentido de que nosotros somos el motor que lo empuja. Por eso, entiendo que existe sin duda la causalidad, pero también esa casualidad que entendemos por destino.

 – Tras dirigir la Orquesta Sinfónica de Berklee regresa a España. Tres cortometrajes a su llegada, “Arañazos” de Pedro Barbero, “Andeo” de Luis Vallés y “Lisa” de Carlos Pullet. Entonces, un día, Emilio Martínez-Lázaro solicita de su ingenio y usted le corresponde con la inocencia de aquel niño de Jumilla re-convertida en consciente y demostrado talento. Ha llegado “Carreteras Secundarías”; ha llegado la recompensa a tanto esfuerzo; es su primera banda sonora para un largometraje. Su primer gran éxito en nuestro país. ¿Punto de inflexión?

Sí, total y absolutamente, esa película fue la que me abrió las puertas de la industria del cine. A partir de ese momento, tuve la suerte de conocer a jóvenes directores que comenzaban su andadura en ese momento como Daniel Monzón, Alex de la Iglesia, Santiago Segura, etc…con los que a día de hoy continuo manteniendo una estrecha relación profesional y personal.

 – “Carreteras Secundarias” fue el preludio de lo que acontecería a partir de ese momento. Una “carretera” de caminos cruzados, divergentes, y llenos de vertiginosos viajes emocionales. Un viajero de excepción, cuidadoso artesano musical recorriendo kilómetros de constancia, entrega, y superación. Kilómetros de títulos que dan éxitos, éxitos como “No se lo digas a nadie”, “La Comunidad”, “Torrente”, y “Salomé”, película ésta última por la que recibiría su primer Goya a la mejor canción original en el año 2003. Más tarde llegarían “Frágiles”, “Alatriste”, entre otras, y sin abandonar la carretera, con “Goya” como fiel compañero de viaje, repetiría galardón en 2008 y 2009 con las bandas sonoras de “Las 13 Rosas” y “Los crímenes de Oxford”. Así da gusto “conducir”. ¿Cómo han ido evolucionado y madurando sus emociones, sensaciones y logros a lo largo de estos años?.

Por supuesto, recibir un premio siempre es una satisfacción, pero sobre todo lo es recibir el agradecimiento de las personas con las que trabajo y el cariño del público.

 – Cuando recibe un proyecto, ¿el guión es determinante para su aceptación?

Sí, lo es. Procuro trabajar en historias que me toquen la fibra sensible. Aunque cuando la propuesta me llega por parte de cualquiera de los directores con los que trabajo habitualmente, no necesito leerme el guión para aceptar porque sé que me voy a embarcar en un proyecto realmente bueno e interesante.

 – En el inicio creativo, ¿qué intercambio de premisas se establece con el director, autor de la obra, equipo técnico y artístico?

Con el único que intercambio ideas de cara a la creación de la música es con el director, y en todo caso, también con los productores. Sus directrices siempre van dirigidas a mí como si de un actor más se tratase. Y de alguna manera, es lógico, ya que a mi modo de ver, la música es ese personaje invisible que le susurra al espectador cómo ha de sentirse.

 – La imagen al servicio de la música o la música al servicio de la imagen. Eterno debate. Existe una psicología, efectividad, y transcendencia, manifiestas en la narrativa sonora. Su uso, consciente, condiciona y “afecta” la percepción con la que el espectador observa, escucha y comprende cualquier obra. Lo “audio/visual” no admite fisura en su definición pero ¿existe un orden?

Música e imagen en ese ámbito audiovisual forman parte de un todo, hasta el punto de que la una sin la otra no estarían completas. Aunque, por lo general, la música debe servir para reforzar lo que cuenta la imagen ya que esta suele estar rodada con anterioridad a la creación de la música.

 – Cada género cinematográfico exige, a nivel sonoro, una intensidad y dramatismo diferentes. Títulos con tintes oscuros, tensionados, tenebrosos. Otros, que invitan a la sonrisa, la risa, y la reflexión. ¿Predilección?.

Con todos los géneros me siento igual de cómodo.

 – En 2013, tras las exitosas, “Celda 211”, “Balada triste de Trompeta”, “Intruders”, …, la industria americana fija sus ojos en usted para los proyectos “Posesión Infernal”, del director Francisco Álvarez, y “Oldboy” de Spike Lee. ¿Cómo se gestaron ambas propuestas y qué le aportaron a nivel personal y profesional?.

“Posesión infernal” me llegó directamente de Fede, y a partir de ahí se abrió la puerta a otros proyectos americanos, como “Oldboy”, como me sucedió en España con “Carreteras Secundarias”. En cuanto a la experiencia, ha sido muy similar a las vividas con otros proyectos en España.

 – Con un bagaje de este calibre no es de extrañar que el reconocido compositor Hans Zimer, Óscar en 1994 a la mejor banda sonora por la inolvidable obra “El rey León”, y creador de grandes éxitos para “Gladiator”, “Origen”, “Interstellar” , recomendara su trabajo al director Ron Howard (“Una mente maravillosa”) para la superproducción “In the Heart of the Sea” en 2015 . Sabemos que para esta película grabó sonidos de la propia naturaleza, velas de barco, cuerdas, arpones, ropajes mojados… para posteriormente mezclarlos con la propia orquesta. ¿Cómo ideó algo tan diferente a lo habitual?

Se me ocurrió incluir sonidos de elementos que aparecen en la imagen para enriquecer la música, ya que además siempre me gusta crear sonidos nuevos que puedan ser reales o acústicos y que tengan relación con el entorno en el que se desarrolla la historia.

 – Una de las bandas sonoras por la que manifiesta gran admiración es “Grand Canyon” (Lawrence Kasdan, 1991) de James Newton Howard. ¿Por qué subrayaría esta obra?

Porque la música refleja perfectamente que los problemas que nos ahogan a veces no son nada si los comparamos con la grandiosidad de la naturaleza, en un entorno como el del Gran Cañón.

 – “Regresión”, “Ocho apellidos catalanes”, “Los últimos de Filipinas”… ¿con qué proyectos le veremos en 2017?

En este nuevo año, se estrenará la película “En Zona Hostil” opera prima de Adolfo Martínez Pérez, y ahora mismo me encuentro trabajando en la música de un ballet que esperamos se estrene a finales de 2017.

 – Hace más de diez años le pregunté si en su mente existía la posibilidad de un Roque Baños “no compositor”. Usted me respondió “si intento alejarme de ella se me iría algo tan grande que no me permitiría vivir. Es casi un órgano vital”. Si hoy le volviese a hacer esta pregunta dudo que pudiera darme una respuesta mejor.

Así es. No ha cambiado nada en ese aspecto y no creo que pueda cambiar nunca, aunque no cierro puertas a involucrarme en otra actividad creativa, sin perder de vista la música.

Micro Test Roque Baños

¿Una velada musical perfecta? 

Una jam session con amigos y mi saxo.

¿Lugares que evocan melodías?

Cualquier rincón perdido en las montañas.

¿Una ciudad para perderse?

Aranjuez.

¿Un rincón para la soledad elegida e impuesta muchas veces?

El piano de mi estudio.

¿Un delicioso restaurante escondido?

Restaurante El Loreto, de Jumilla.

¿Un disco inolvidable?

Wish you were here, de Pink Floyd.

¿Un libro especial?

El señor de los anillos.

¿Una película para ver y repetir?

El Sexto Sentido.

¿Un trailer que emociona todos los sentidos?

El trailer de la última película en la que he trabajado que se titula ‘Zona hostil’.

¿Una bebida para el mejor brindis?

Un vino de Jumilla.

¿Un sabor incomparable?

Una ostra gallega con un buen chorro de limón y pimienta.

¿Un olor que permanece?

El olor a leña en una noche de invierno.

¿Un perfume único?

El olor a tierra mojada.

¿Una prenda siempre de moda?

Unos pantalones vaqueros.

¿Un sueño del que no despertar?

La sensación de volar.

¿Un secreto inconfesable?

Prefiero no confesarlo.

¿Un placer intenso?

Perderme por una ciudad con encanto.

¿La banda sonora de toda una vida?

E.T porque es la que me hizo darme cuenta de hacia dónde dirigiría mi vida profesional.

Recomendaciones musicales

-El amor del moro https://open.spotify.com/track/6u5hT9kxEH6BieoB6IOMx1

-El perfume de él https://open.spotify.com/track/2ld8nQ0AFA6Nzj37uD17g1

-Vuelta a la vida https://open.spotify.com/track/6htoXgVGkK04J8cD2h5Q7v

 

 

 

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