“Estoy triste... y no sé por qué; he bebido amor, y aún tengo sed”

. Gloria Fuertes

Artistas

En la semana del arte de MadridLa provocación dibujada llega a Madrid

La galería Espacio Sin Título inaugura Linee Forti. Dibujando la provocación.

La galería Espacio Sin Título inaugura Linee Forti. Dibujando la provocación, compuesta por la obra de tres artistas italianos contemporáneos. La muestra nace con el fin de acercar al público las características más diversas del dibujo moderno, coincidiendo además con la feria Drawing Room Madrid.

Posiblemente, lo más llamativo de esta exposición es que a pesar de ser breve, pues no consta de más de 30 obras, ofrece a un público quizás poco instruido en el dibujo, tres puntos de vista sobre este arte contemporáneo. Cada uno de los artistas desarrolla un discurso diferente, bajo una estética personal y marcada, que encaja entre sí. Todo ello, por lo tanto, genera una colección estructurada en torno a la provocación abordada desde distintos ángulos.

Quizás la primera debería ser, Anna Turina (Lecco, 1973), pues su obra aparentemente inocente es la primera en aparecer. Ella presenta una serie de ilustraciones de pequeño tamaño que juegan tanto con la figura como con el formato de las pin-ups de 1940. No obstante, estas imágenes aparentemente alegres quedan súbitamente ensombrecidas por la presencia de la muerte, representada a través de cráneos, cajas torácicas o rastros de sangre. Con un trazo fino pero seguro, y una selección de colores pastel, dibuja a estas mujeres emulando la iconografía americana de las modelos de revistas para deformarlas hasta lo grotesco y satírico, transportando al espectador a su contexto histórico: las pin-ups fueron los amuletos de los soldados americanos durante la II Guerra Mundial, acompañándolos hasta la muerte.

Por otro lado, encontramos a Gilberto Giovagnoli, originario de San Marino. De los tres, su obra es quizás la más irreverente, estridente y grotesca. Su técnica desenfadada y eléctrica acompaña a su contenido creado con rotulador, rememorando el estilo Art Brut. Presenta imágenes de violencia y sexualidad sin censura alguna, jugando en ocasiones con las referencias culturales del siglo pasado – Warhol, McCarthy y Hitler- para elevarlo a un resultado llamativo y potente, que destaca sobre los demás cuadros al incorporar coloridas imágenes que se debaten entre lo agresivo, políticamente incorrecto y la rebeldía.

Por su parte, Danilo Buccella, es un pintor y dibujante nacido en Liestel en 1974. Tanto sus dibujos como pinturas se caracterizan por contener algunos trazos –los justos- más próximos al arrebato e improvisación que a la preparación. Sus pinturas se asimilan al estilo de Arthur Boyd, Wilhelm Sasnal e incluso Sydney Nolan, mezclando lo corpóreo con la emoción de una ensoñación de la que los personajes no pueden despertar. Al contrario que Turina o Giovagnoli, Buccella no tiene una línea temática tan definida en el sentido superficial, pues no hay una repetición de símbolos constante ni una única técnica desplegada, sino que ahonda en un terrible vacío romántico propio de Poe, Le Fanu o Roth. Quizás sea por ello por lo que este artista resulta el más interesante de esta exhibición, pues en vez de dibujar lo grotesco, lo expresa.

En resumen, esta pequeña muestra de arte contemporáneo no puede pasar desapercibida para los amantes del dibujo pero tampoco debe ser desprestigiada por cualquier otro espectador que quiera dejarse sorprender por lo nuevo, lo llamativo, lo estridente, lo grotesco y la provocación que expresan estos tres artistas en este formato.

 

 

Dirección: C/ Alameda 3, Madrid

 

 

 

 

 

 

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